Estrategia de lucha y medios de control:
El medio de control más eficaz actualmente es el químico. Las materias activas recomendadas (G. T. Vid, 2012) son azufre en polvo y spirodiclofen.
Como estrategia de lucha se recomienda realizar un tratamiento al detectar los primeros síntomas al desborre, si el año anterior se observaron síntomas de consideración en el viñedo. Normalmente no suele ser necesario realizar ningún tratamiento; es más el daño «visual» que el económico.
No confundir con: Los síntomas en hojas pueden confundirse con los ocasionadas por la filoxera (Dactylosphaera vitifolii): produce agallas que sobresalen en el envés de la hoja, a diferencia de la erinosis que estas agallas están en el haz.
ERINOSIS (Eriophyes vitis Pgst. sin Colomerus vitis Pgst.) Fuente: J. Reyes Aybar (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Distribución en España, nombres comunes e importancia económica: Dentro de la especie Eriophyes vitis existen tres razas que sólo pueden ser distinguidas por su hábitat, síntomas y daños que producen:
- Una localizada en hojas, que produce agallas bien conocidas por los viticultores («erineum strain»).
- Otra que se localiza principalmente en las yemas («bud mite»).
- Y una tercera que curva las hojas hacia el envés («leaf-curl strain»).
Este ácaro está muy extendido, encontrándose presente en todas las zonas vitícolas de España, particularmente la raza que produce las agallas, que es conocida comúnmente con el nombre de «erinosis». En las zonas de Jerez y Alicante se ha detectado la presencia de la raza que vive en las yemas, conocida entre los viticultores con los nombres de «ácaro de las yemas» o «eriófido de yemas».
De las tres razas citadas, principalmente la de las yemas produce daños importantes.
Descripción de los distintos estados de desarollo: Las tres razas de Eriophyes vitis ya citadas son morfológicamente iguales, no pudiéndose observar a simple vista.
-
Adultos. El cuerpo es alargado, de unos 0,20 mm de longitud y de color amarillo pálido. Tienen dos pares de patas situadas en el cefalotórax y el abdomen presenta estrías transversales provistas de pequeños tubérculos. Este carácter junto a su forma más alargada permite diferenciarlo del eriófido de la «acariosis».
-
Huevos. Son ovalados y blancos.
-
Estados intermedios. Entre el huevo y el adulto existen cuatro estados, dos móviles y dos inmóviles, provistos todos ellos de dos pares de patas.